
SALINA
Inspirado en la calma, la luz y la belleza natural de la isla de Salina, este proyecto de reforma e interiorismo transforma la vivienda en un refugio mediterráneo contemporáneo, donde la sencillez y los materiales naturales marcan el carácter de cada espacio.
La propuesta parte de una paleta serena de blancos cálidos, tonos arena y madera natural, combinada con fibras vegetales, tejidos ligeros y detalles artesanales. La elección de materiales aporta textura y calidez a los interiores, creando una estética equilibrada y atemporal que se mantiene de forma coherente en toda la vivienda.


La luz natural se convierte en el hilo conductor del proyecto. Los espacios claros y despejados potencian su entrada y generan una mayor sensación de amplitud, mientras que la iluminación indirecta y los puntos de luz cálida crean una atmósfera más íntima y acogedora al final del día.
Salón, cocina, dormitorios y baño comparten un mismo lenguaje, basado en formas sencillas, tonalidades neutras y elementos naturales. La madera y las fibras aportan calidez, mientras que los acabados en piedra y los pequeños detalles dorados introducen un contrapunto más sofisticado. La vegetación termina de conectar los interiores con el paisaje mediterráneo que inspira el proyecto.




La terraza adquiere un papel protagonista como prolongación natural de la vivienda. Abierta al horizonte y al mar, se plantea como un espacio para disfrutar del exterior, rodeado de materiales naturales, vegetación y una decoración ligera que deja todo el protagonismo a las vistas.


El resultado es una vivienda luminosa, acogedora y relajada, donde interior y exterior conviven en armonía. Una interpretación contemporánea de Salina y de su forma de entender el Mediterráneo: natural, serena y sencilla, con una belleza que permanece en el tiempo.


